Algunas de las causas de contaminación del aire en ambientes interiores pueden ser familiares y obvias. Entre otras, estas pueden ser el moho, las sustancias de las pituras, la caspa de los animales… Sin embargo, algunas otras fuentes pueden ser más difíciles de identificar a priori y, aún así, tener graves consecuencias sobre la salud.

La eliminación de las fuentes de contaminantes fáciles de identificar puede ser un buen primer paso. No obstante, para mejorar totalmente la calidad del aire que se respira en casa, podría tener que recurrir a algunos medios alternativos.

Los productos de limpieza son una fuente de contaminación

Aunque los productos de limpieza son útiles a la hora de limpiar restos de suciedad e incluso dejar los espacios con un olor agradable, también tienen otras consecuencias adversas.

Los productos de limpieza tienen algunas sustancias químicas que pueden ser potencialmente nocivas para la salud

Los productos de limpieza cuentan con una gran cantidad de elementos químicos que causan un daño potencial a la salud.

En 2009, el Grupo de Trabajo Ambiental (Environmental Working Group – EWG) realizó un estudio en el que demostró que 21 productos empleados comúnmente para la limpieza de escuelas liberaron al ambiente un total de 457 sustancias químicas diferentes.

Entre estas sustancias, había hasta seis ya reconocidas como causantes de asma, once identificadas o que se sospechaba que contribuían al desarrollo del cáncer y 283 aún no estudiados. Aunque en menor proporción que los limpiadores convencionales, algunos productos etiquetados como «verdes» también liberaron químicos potencialmente peligrosos.

Fragancias habituales

Algunos productos que contienen fragancias, como ambientadores, productos de belleza o detergentes, también pueden entrañar riesgos ocultos.

A menudo estos productos contienen compuestos orgánicos volátiles (COVs) y ftalatos, que han sido relacionados con la aparición de cáncer y otros problemas de salud.

Algunos productos que contienen fragancias, tales como ambientadores, productos de belleza o detergentes, pueden producir daños en la salud.

El incienso u otros materiales de combustión también pueden producir hollín, que puede dañar la salud de personas alérgicas o asmáticas.

Recomendaciones para proteger tu salud

La solución a esto no es guardar las velas y no volver a utilizarlas. La revista estadounidense Consumer Reports sugirió emplear un purificador del aire, además de utilizar este tipo de productos en áreas bien ventiladas.

En cuanto a qué purificador de aire escoger, se recomienda como mínimo emplear filtros de tipo HEPA. Los filtros HEPA son considerados de alta eficiencia al aislar herméticamente el polvo fino y alérgenos y tener una capacidad de filtrado muy superior a un filtro convencional. En concreto, son capaces de capturar el 99,97% de las partículas que pasan a través de ellos de un tampaño superior a 0,3 micras.

Los dispositivos Beyond Guardian Air son una opción muy adecuada para proteger los espacios frente a este tipo de partículas contaminantes de difícil alcance y a veces desconocidas. De hecho, cuentan con un filtro de polipropileno resistente al agua que captura el 99,97% de las partículas hasta 0,1 micras, lo que lo hace superior a los filtros HEPA estándar.

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